Puedes conocer una técnica perfectamente y aun así olvidar algo que sucede antes del primer contacto.
Preguntar.
Sí, así de sencillo.
Cuando trabajamos con digitopuntura, nuestras manos son parte fundamental de la práctica. Tocamos, localizamos y aplicamos presión. Pero antes de hacerlo hay una regla tremendamente humana:
pregunta antes de tocar.
A veces damos por hecho que, como alguien llegó a recibir una sesión, podemos comenzar inmediatamente.
Pero una cosa es aceptar una sesión y otra sentirte cómodo con cada parte del contacto.
Por eso una pregunta tan sencilla como:
“¿Está bien si trabajo aquí?”
puede cambiar por completo la experiencia.
No necesitas convertir la sesión en interrogatorio policiaco. 😂
Se trata de mantener comunicación.
La persona sabe qué vas a hacer y puede decirte si está cómoda, si prefiere que no trabajes determinada zona o si necesita que modifiques la forma en que estás realizando el contacto.
Y eso también forma parte de una buena práctica.
Porque la digitopuntura no consiste solamente en memorizar puntos.
También implica aprender cómo relacionarnos con la persona que tenemos enfrente.
Puedes saber exactamente dónde colocar el dedo, pero eso no sustituye el consentimiento.
De hecho, hay algo muy interesante:
preguntar no rompe la sesión; puede construir confianza.
Imagina la diferencia.
Una persona comienza a tocarte sin decirte nada.
Ahora imagina que primero te explica brevemente lo que hará y pregunta:
“Voy a trabajar esta zona, ¿está bien para ti?”
El movimiento puede ser exactamente el mismo.
La experiencia, no necesariamente.
Y tampoco debemos asumir que si alguien dijo “sí” una vez, automáticamente significa “sí” para absolutamente todo.
La comunicación puede continuar durante la práctica:
“¿Está bien esta presión?”
“¿Te sientes cómodo?”
“¿Puedo trabajar esta zona?”
Son preguntas pequeñas que mantienen a la persona participando en su propia experiencia.
Y quizá ésta sea una de esas enseñanzas que van mucho más allá de la digitopuntura.
Estamos acostumbrados a pensar que ser buenos terapeutas significa saber qué hacer.
También necesitamos saber cuándo preguntar.
Así que la próxima vez que tus manos estén listas para comenzar, recuerda algo muy sencillo:
primero pregunta; después toca.
Porque una buena técnica comienza mucho antes de presionar un punto. 🖐️☯️



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